Oscar


Con la cantidad de películas biográficas (biopics) sobre artistas que han salido en los últimos años –Ray, Walk The Line, El Cantante– es sorprendente que la gente aún quiera entrar en el mundo del espectáculo. Uno pudiera clasificar estas películas –o las vidas que muestran– en dos grupos: subo de la nada a conseguir fama y fortuna para caer en desgracia hasta encontrar la redención, o subo de la nada a conseguir fama y fortuna para caer duro en desgracia y nunca más alzarme. Ray (del cantante de soul Ray Charles, que le dio un Oscar a Jamie Foxx) y Walk The Line (del cantante de country Johnny Cash, con Joaquin Phoenix y Reese Witherspoon) caen en la primera; El Cantante (vida del salsero Héctor Lavoe, con Marc Anthony y Jennifer López) y la que nos ocupa ahora, La Vie En Rose, caen en la segunda. Pero ni se les ocurra comparar el débil pero bien intencionado intento de la López y su esposo con la pieza de arte que es La Vida en Rosa. La primera será un lejano recuerdo para la semana que viene (si no lo es ya); esta pertenece al panteón de los clásicos.

La cantante Edith Piaf fue –y quizá aún es– el mayor icono musical de Francia. Una voz portentosa que cantaba con suficiente desgarro como para sacar lágrimas al más duro conquistó a las masas de ambos lados del Atlántico. Pero su enorme talento vino acompañado de una vida de golpes y excesos que hicieron estragos en su ya frágil humanidad: medía apenas 1,47 m, sufrió de ceguera y sordera temporal en su infancia, y vivió en la calle prácticamente hasta los 25 años. Fue abandonada por su madre, una cantante de calle, y dejada al cargo de su abuela, quien era madama en un prostíbulo, hasta que su padre la usó en su acto de calle. bebía como un cosaco y era adicta al opio y a la cocaína, lo que la llevó a una temprana muerte por cáncer hepático.

La vida de Edith Piaf fue una montaña rusa, de modo que una película que nos llevase del punto A al punto B quizá no le hubiera hecho justicia. Sí lleva una línea de narración, pero el director y guionista Oliver Dahan prefirió alternativamente ir de atrás hacia adelante sin ningún bache en ese camino, quizá en un intento de explicar las consecuencias de ciertos acontecimientos, y enfocarse en la diva, en ella sola; el resto de las personas en su vida sólo están allí para ser pinceladas en ese cuadro que era su vida.

No hay sino los hombres que más la tocaron, como su padre (Jean-Paul Rouve), su amante, el boxeador Marcel Cerdan (Jean-Pierre Martins) y quien la descubrió, Louis Leplée (un magnífico Gérard Depardieu; menos mal que se está olvidando de Hollywood), y quien la pulió para la fama, el compositor Raymond Asso (Marc Barbé). De resto, son rostros atrapados en el remolino de su vida. Falta notablemente una relación más cercana con el escritor Jean Cocteau, quien murió al día siguiente que ella, supuestamente de tristeza de perderla. Pero eso es para quienes lo sabemos; los que no igualmente están listos para una película de lúgubre belleza.

Toda la película tiene un aire sombrío y triste, aún los raros momentos de felicidad de la cantante, pero es como un choque de trenes que uno está imposibilitado de dejar de ver. (El título del film es de una de sus canciones más famosas; el título original en francés es La Môme, o “la niña”, que era como le decían a la cantante: la môme piaf, la niña gorrión.)

Toda la película, sin embargo, reside en los hombros de la extraordinaria Marion Cotillard. Creo que el haber visto la premiación de los Oscar este año antes de ver este película, pues me causó un impacto enorme ver a una joven y muy atractiva actriz recibir el premio a la Academia convertida, primero, en una joven diva y luego en una anciana prematura. El trabajo de maquillaje es casi tan justificado como el Oscar a Cotillard, quien ayudó afeitándose la línea capilar y sus cejas para parecerse aún más a Edith Piaf. Pero la humanidad, honestidad y desgarradora tragedia de la vida de la cantante es perfectamente reflejada en la joven actriz: una escena en particular, en que sabe de la muerte de uno de sus (múltiples) amantes, yo la comparo con la escena de furia en Der Üntertag, la película de la caída de Hitler, donde yo me convencí que al actor Bruno Ganz le daría una embolia. Aquí estoy esperando a ver a Cotillard a lanzarse por el balcón, pues no hay manera de ocultar su dolor, su angustia, su pérdida. Simplemente perfecta.

La película está siendo mostrada como parte del Festival de Cine Francés, y también está en DVD, y cualquiera lo justificaría. En la sala pueden apreciar toda la grandilocuencia de la vida de esta mujer; en su casa pueden gozar de la intimidad de su carácter. Aunque quizá ustedes hagan, como los que compartían la sala conmigo, que aplaudieron cuando terminó. Es un magnífico relato con una actuación para la historia. Bellísima.

Cuatro de las cinco nominadas al Oscar este año fueron deprimentes, crudos y duros dramas que eran críticas a la sociedad (No Country For Old Men), capitalismo descarado (There Will Be Blood), gula corporativa (Michael Claytonn) o la rivalidad fraternal llevada al extremo (Atonement). Añadan ese hecho —una película tiene que ser realmente buena para ir a deprimirse en el cine, se los digo— al que eran películas tan “artísticas” (léase, público limitado, pero expertos que se las come con gusto), y uno entiende por qué la favorita sentimental era la única que fue un éxito de taquilla: Juno.

El éxito de taquilla de esta peliculita significó una marca de 2-0 para su director Jason Reitman, quien ya había tenido un éxito independiente con Gracias Por Fumar (muy recomendada, por cierto). Hijo del también famoso director Ivan Reitman (quizá recuerden una pequeña peliculita suya llamada Los Cazafantasmas), Jason está empezando a ganarse renombre en el circuito independiente. De hecho, acaba de ganar puntos extra por rechazar dirigir la versión cinematográfica del cómic Justice League Of America. Una sabia decisión, por todos los rumores de problemas que están circulando. Pero eso es para otro momento.

Lo que sí les quiero decir es, si usted tiene algún problema con el embarazo adolescente –digo, en el sentido que cree que toda niña menor de 18 años que quede embarazada debe ser marcada por la humanidad como una meretriz, no en el sentido que educación es la mejor arma para la prevención–, le aconsejo se guarde sus prejuicios en el bolsillo y trate de disfrutar esta película que no tiene ningún otro tipo de aspiración más que enviar un mensaje sencillo y, de paso, divertirse.

La pequeña joya que es Juno narra la historia de Juno McGuff (Ellen Page), una adolescente en un pequeño pueblito que es abierta, inteligente y un poquito extraña —que descubre que está embarazada de su mejor amigo, Bleek (Michael Cera). Los planes iniciales de abortar son rápidamente descartados, de modo que decide poner al bebé por venir en adopción. Consigue la pareja ideal en Vanessa (Jennifer Garner) y Mark (Jason Bateman), y cree que ya tiene toda la vida resuelta. Pero seriamente, ¿a quién queremos engañar?

Este fue el primer libreto de la autora Diablo Cody, quien ya es famosa por la historia de su vida: antes de dedicarse a escribir por completo, era una bailarina nudista y atendió líneas sexuales. Y qué les parece, su guión se llevó el Oscar al mejor guión original, el que muchos llaman (incluyéndome) el consuelo por no ganar Mejor Película. Y no la culpo, aquí hay diálogos inteligentes, personajes sumamente realistas y la historia de familias y personas que están pendientes una de otra.

Ellen Page va a ser toda una estrella a medida que crezca. Esta no va a ser una Shirley Temple, o una Macauly Culkin; los más entendidos saben que esta es su segunda película después de la aterrorizante Hard Candy, donde se convierte en presa convertida en depredador. Aquí, es la propia “marimachona” —se viste con ropa llamativa, usa una pipa aunque no fume, domina a todo el mundo que está cerca de ella (incluyendo a los adultos) a punta de sinceridad, inteligencia y una lengua rápida como el rayo, con la excepción de su padre (J.K. Simmons) y su madrastra (Allison Janney), que siempre se han asegurado de hablarle como a una adulta. Es increíble la naturalidad con la que Page se funde con su personaje, cómo puede ser dulce en su propia manera sin perder la acidez de la que es capaz. Sin embargo, nunca nos pone a dudar que es una buena chica, que las decisiones equivocadas que comete no es porque conscientemente busca meter la pata —es, como ella dice, porque apenas está en bachillerato.

El resto de las actuaciones van de muy buenas a decentes, con la sola excepción de Michael Cera. Ya entendí: el chamo tiene una carita de yonofui que las mujeres (bueno muchas) no pueden resistir, que lo hace ver vulnerable, dulce e inocente, pero ya basta. Gracias a Dios por su actuación en Supercool, porque creo que 18 años es muy joven para ser estereotipado. Me gustó también la actuación de Jennifer Garner, sorprendentemente; uno no puede evitar olvidar que esta es la misma mami que puede abrirte el cráneo como Elektra o la geva de Alias, sino una profesional que trabaja duro y quiere ser madre a la vez, y no está percibe estar recibiendo mucho apoyo de su esposo. Mi actuación favorita fue sin duda la de J.K. Simmons, quien parece estarse convirtiendo en el actor fetiche de Reitman, como el padre duro pero cariñoso de Juno: es un personaje que hemos visto antes, pero Simmons lo hace divertido y creíble. Es un tipo con un mínimo de educación formal, pero eso no lo hace una mala persona. En segundo lugar viene Allison Janney, para redondear el grupo de actores que empezaron en televisión (Cera, Bateman, Garner y ella). Esta no es una secretaria de prensa del gobierno, ni una loca que sólo se quiere divertir: esta es una madre sencilla que está dispuesta a sacrificar un par de cosas con tal de ser amiga de su hijastra. Y en el caso de Juno, eso sólos e consigue siendo tan ligeramente bizarra — a su manera— que ella.

Entonces, si esta fue la campeona de la taquilla de las nominadas a Mejor película, ¿por qué no ganó? Bueno, primero, no había manera de ganarle a Petróleo Sangriento o Sin Lugar Para Los Débiles, punto. Segundo, había dos problemas fundamentales. La película parece tratar demasiado fuerte de ser astuta o encantadora o decir frases inteligentes. Cierto, ayudan a la historia, pero en serio, hay un límite de cosas inteligentes que se pueden decir en dos horas. Ese fue el solo ingrediente flojo. En segundo lugar, el 60% de la música era demasiado para mi cabeza. La sola canción de los títulos iniciales me hacía querer sacarme los ojos. ¿Cómo es que la banda sonora ha sido tal éxito en los EE UU? ¿Al punto de sacar uno de esos clásicos que dicen “Música inspirada en la película”?

En fin, vayan a ver Juno. Es como cuando ves un pedazo de torta con arequipe: si te comes sólo un poquito, no te empalagarás. Y después alquilen Gracias Por Fumar, y dénme las gracias.

Hay una pequeña consecuencia del eterno debate calidad vs. comercialismo en este asunto del Oscar. Si la mayoría de las películas no son un éxito taquillero, lo más probable es que quienes vean la entrega de los premios de la Academia se limite a “pendejos” como yo que sabemos apreciar una buena película sin importar si hizo millones en su estreno o no. Claro hay momentos en que ese no es el caso, como cuando Titanic o El Señor de los Anillos (todas tuvieron masivas nominaciones pero fue al tercera, El Retorno del Rey, la que se hizo con el máximo galardón), pero muchas veces Oscar nos recuerda que una cosa es hacer buen cine y otra hacer buen negocio.

Dicho esto, aunque disfruté un poco la entrega de los Oscars, debo decir que no admitir que fue una de las entregas más aburridas que he visto en mucho, mucho tiempo sería ser bien inocente. ¿Contradicción? No, la verdad no; hubo varios momentos que rescatar. Jon Stewart hizo un trabajo decente, lo que quiere decir que aún extraño a Billy Crystal. Y no me digan que es porque es muy difícil superar al maestro: antes de Crystal, nadie podía concebir una entrega del Oscar sin Bob Hope. ¿Quién? Ah, ¿ven? (Muy mal hecho que no sepan quién fue. A investigar, carajo.)

Y por Dios, ¿quién rayos escogió las canciones nominadas a Mejor Canción? Está bien, las de Encantada eran, eh, encantadoras, pero no tenían el empuje de clásicos anteriores de Disney. Menos mal que quien sí ganó fue la más sencilla de todas: “Falling Slowly”, del pequeño e inconvencional musical Once, por dos desconocidos: Glen Hansard y Marketa Irglova. Supongo que eso demuestra que como que sí aprendieron de la experiencia Drexler.

También admito que estoy un poco picado. Me caí en muchas de mis predicciones, y sí, fue un ligero golpe para mi ego. Supongo que me hacía falta. A little humble pie, como quien dice. Así como el año pasado, así os presento con mis predicciones, los verdaderos resultados, y un comentario.


CATEGORÍA

PREDICCIÓN

RESULTADO

COMENTARIO

MEJOR ACTRIZ SECUNDARIA

Cate Blanchett

I’m Not There

(Placé: Ruby Dee, American Gangster)

Tilda Swinton

Michael Clayton

Esta quizá fue la gran sorpresa de la noche. Para ser bien sincero, las tres se repartieron la cochina: Blanchett con su perefcta transformación de Bob Dylan se llevó el Globo de Oro; Dee, la viuda del veterano Ozzie Davis, se hizo merecedora del SAG Award (Sindicato de Actores) por su papel de madre y conciencia de un mafioso; y Swinton, la escocesa que se hizo famosa para fanáticos de la fantasía cuando hizo de la Reina de Hielo en Narnia, cerró el triángulo al ganar por su interpretación de una abogada sin escrúpulos.

MEJOR ACTRIZ

Julie Christie

Away From Her

Marion Cotillard

La Vie En Rose

No fue realmente una sorpresa. Quizá Christie está demasiado lejos del “establishment” para premiarla. O quizá Cotillard lo hizo demasiado bien. Hacer personajes reales, enfermos o con problemas personales es un favorito de la Academia; y la representación de la diva Edith Piaf era de tres, tres. ¿Y recuerdan que dije que recordaran lo que hizo Roberto Benigni? Qué importó que La Vida Es Bella haya sido italiana; igualito le dieron el Mejor Actor. Aquí el talento predominó sobre la nacionalidad.

MEJOR ACTOR SECUNDARIO

Javier Bardem

No Country For Old Men

Javier Bardem

No Country For Old Men

Los actores tenían menor posibilidad de sorpresa que las actrices, y Bardem era en particular una fija. Anton Chirguh estça ahora en la historia junto al Guasón y Hannibal Lecter como uno de los grandes villanos de la historia. Hollywood finalmente reconoció lo que todo el mundo cinéfilo hispanoparlante sabía: Javier Bardem es un orgullo español.

MEJOR ACTOR

Daniel Day-Lewis

There Will Be Blood

Daniel Day-Lewis

There Will Be Blood

La otra fija. No se iba a poder negar otra vez al llamdo “Robert De Niro europeo”. Toda su preparación, su facilidad de representar a un inmisericorde petrolero californiano sin remordimiento o amor a la raza, gritaba Oscar. Y así fue.

MEJOR PELÍCULA ANIMADA

Persepolis

Ratatouille

Admito que esta vez sabía que iba a perder. ¿Cómo competir con la historia de la ratita que quería ser cocinera? La historia de la joven niña iraní que vio los cambios de su país cuando los Ayatolas llegaron al poder, bien hecha y conmovedora como es, era demasiado artística, demasiado profunda. Ratatouille se lo merece, pero estemos claros, era la apuesta fácil. Es como irle al Real Madrid en la época de los Galácticos.

MEJOR DIRECTOR

Joel y Ethan Coen

No Country For Old Men

Joel y Ethan Coen

No Country For Old Men

Casi segura también. Los Coen han demostardo tanto atlento en los últimos años, pasando sin ningún problema del drama (The Man That Wasn’t There) a comedia (O Brother, Where Art Thou?), de lo excéntrico (The Big Lebowski) a lo descaradamente comercial (Intolerable Cruelty), este par lo ha hecho todo. ¿Cómo NO darles el reconocimiento?

MEJOR PELÍCULA

No Country For Old Men

No Country For Old Men

Todas las películas eran buenas. Pero todas eran deprimentes, duras o crudas, con la excepción de Juno, la única que se puede llamar un éxito de taquilla. Pero No Country… ganó por hacer el retrato más crudo y complejo a la vez de hacer una historia tan directa como sencilla. Me muero por verla.

A estas alturas ya todos lo saben, pero por si acaso, igual aquí les dejo la lista completa de nominados y ganadores.

Hasta ayer, estaba como deprimido y angustiado. Cuatro de las cinco películas nominadas para Mejor Película en los Oscar estaba en cartelera, y sólo he visto una (Petróleo Sangriento). ¿Cómo rayos se supone que voy a poder dar un comentario coherente sobre mañana?

Y luego lo leí en el blog The Carpetbagger, de The New York Times: si ni los seis mil y tantos de la Academia de Artes del Cine debe haber visto todas las películas, y ellos hasta votan, ¿qué me impide a mí tener una buena predicción? Total, muchas veces ni falta hace: uno simplemente lee, oye o ve cómo se han movido las distintas películas, y ya te haces una idea. Siempre habrá un momento tipo Marcia Gay Harden (en 2000, ganó el Oscar por mejor actriz secundaria por Pollock, que nadie vio, sobre la hiperfavorita Kate Hudson en Casi Famosos, que era un éxito).

Estos Oscars — la 80ª vez que se entregan– tienen un aire un tanto deprimente, por ser cuatro dramas y una comedia que se pelean la gran estatua, amén de que hasta hace dos semanas ni se sabía si se darían, por la huelga de escritores. Pero los críticos están entusiasmados porque todas las películas tienen casi unánime alabanza por su parte; parece que Oscar finalmente empieza a pensar en términos de calidad para sus ganadores.

De modo que aquí me arriesgo. No voy a hacer los largos comentarios del año pasado, por sueño y falta de demasiada información, pero la ignorancia igual es valiente.

Mejor Actriz Secundaria:
Cate Blanchett, I’m Not There. Aunque no descarten a Ruby Dee (American Gangster).

Mejor Actriz
Julie Christie, Away From Her. Quizá Marion Cotillard (La Vie En Rose) tendría más chance si estuviera en una película en inglés, pero yo recordaría lo que hizo Roberto Benigni…

Mejor Actor Secundario
Javier Bardem, No Country For Old Men. ¿Es que lo dudan?

Mejor Actor
Daniel Day-Lewis, Petróleo Sangriento. La única con la que puedo hablar con propiedad. Esta película ha sido llamada la nueva Ciudadano Kane, y no se equivoca tanto. Day-Lewis fue robado en 2002 por su aterrador villano en Pandillas de Nueva York; es uno de esos que se desaparece en su personajes. ¿Cómo negárselo otra vez? Si se lo van a dar a Johnny Depp (Sweeney Todd) que así sea, pero reconózcanle la labor de una vez.

Mejor Película Animada
Aunque Ratatouille es una magnífica pieza de arte y me encantaría verla premiada, estoy yendo más por la más artística y arriesgada Persepolis.

Mejor Director
Paul Thomas Andreson hizo un trabajo magnífico con Petróleo Sangriento, pero los Cohen tienen tal talento y habilidad para construir una obra maestra en cualquier género que ha llegado el momento de recompensarlos. No Country For Old Men ya est{a siendo llamad un cl{asico moderno; confirmémoslo.

Mejor Película
Ciudadano Kane, que consistentemente ha sido llamada la mejor película de la historia, no se llevó el premio a Mejor Película. Si en efecto la comparación vale, lo mismo pasará con Petróleo Sangriento. La obra maestra de los Coen es la que se lo llevará.

¿Nos vemos el lunes, a ver cómo me fue? ¡Miren que esto es lo que puse en un concurso para ir gratis al cine por un año! ¡Deséenme suerte!

Hace pocos minutos, acaban de anunciar los nominados a los premios de la Academia, a ser entregados –si la huelga de los escritores lo permite– en la 80ª Ceremonia Anual de los Oscar el 24 de febrero. Hay ciertas sorpresas, sin duda, pero más por los ignorados que por los nominados. Aquí les mando la lista y unos comentaritos y quejas.

MEJOR PELÍCULA ANIMADA

  • Ratatouille
  • Persepolis
  • Surf’s Up

MEJOR ACTRIZ DE REPARTO

  • Cate Blanchett – I’m Not There
  • Tilda Swinton – Michael Clayton
  • Ruby Dee – American Gangster
  • Saoirse Roman – Atonement
  • Amy Ryan – Gone Baby Gone

MEJOR ACTOR DE REPARTO

  • Casey Affleck – The Assasinatiojn of Jesse James by the Coward Robert Ford
  • Javier Bardem – No Country For Old Men
  • Phillip Seymour Hoffman – Charlie Wilson’s War
  • Hal Holbrook – Into The Wild
  • Tom Wilkinson - Michael Clayton

MEJOR ACTRIZ

  • Cate Blanchett – Elizabeth: The Golden Age
  • Julie Christie – Away From Her
  • Marion Cotillard – La Vie En Rose
  • Laura Linney - The Savages
  • Ellen Page – Juno

MEJOR ACTOR

  • George Clooney – Michael Clayton
  • Daniel Day-Lewis – There Will be Blood
  • Johnny Depp – Sweeny Todd: The Demon Barber of Fleet Street
  • Viggo Mortensen – Eastern Promises
  • Tommy Lee Jones – In The Valley of Elah

MEJOR DIRECTOR

  • Julian Schnabel – Le Scaphandre et Le Papillon
  • Ethan y Joel Cohen – No Country For Old Men
  • Paul Thomas Anderson – There Will Be Blood
  • Tony Gilroy – Michael Clayton
  • Jason Reitman – Juno

MEJOR PELÍCULA

  • Michael Clayton
  • There Will Be Blood
  • No Country For Old Men
  • Juno
  • Atonement

Ahora sí me duele no haber visto Michael Clayton cuando estaba en cartelera. ¡Tengo que correr!

Cualquier comentario que les haga será por ver lo que he leído y visto en los medios e Internet, pues con excepción de Michael…, ninguna está en cartelera aún.

Las cinco nominadas no son ninguna sorpresa, pues las cinco han sido tanto éxito de crítica y de taquilla. La pelea final, si he de creer las especulaciones, será entre la muy light Juno (la historia de una adolescente embarazada que busca un hogar para su bebé) y bien sea la impactante There Will Be Blood (la historia de un magnate petrolero a lo largo de los años) o la ígualmente fuerte No Country For Old Men (la aventura de un hombre que consigue una maleta llena de dólares y el asesino a sueldo que lo persigue).

Los apluasos son en la competencia por Mejor Actor de Reparto. Uno grande para Casey Affleck, que tuvo un muy bien criticado año con la actuación dirigida por su hermano Ben, Gone Baby Gone, y este drama épico donde interpreta al asesino del legendario ladrón de bancos. Pero todas las apuestas van por Bardem y su estremecedor asesino a sueldo en No Country For Old Men, lo que sería un hito para actores de habla hispana.

Cate Blanchett me impresiona por recibir dos nominaciones, tanto como actriz de reparto como actriz principal. Y lo divertido es que el de principal lo recibe por un papel que ya hizo hace dos años: el de la reina Isbael I, pero esta vez en Elizabeth: The Golden Years. Pero ganará en la categoría de actriz, pues su interpretación de Bob Dylan en la extrañísima pero laudeada biografía del cantante I’m Not There. Acuérdense de mí. Claro, sería mejor SI VIÉRAMOS LA PELÍCULA.

En los actores, bien por Johnny Depp por lograr la nominación de nuevo por un extraño y colorido personaje, como lo es el barbero asesino en el tenebroso musical de Tim Burton. Y fui muy agradablemente sorprendido por las nominaciones de George Clooney y, sobre todo, Viggo Mortensen, en una película ampliamente ignorada como fue Eastern Promises. Pero la crítica se ha volcado unánimemente a apoyar a Daniel-Day Lewis como el amargado empresario petrolero en There Will Be Blood. Ya asustó con su papel en Pandillas de Nueva York y ya se ganó un Oscar por Mi Pie Izquierdo. Este hombre es una montaña de actuación y se merece otro Oscar, algo que digo aún SIN HABER VISTO ESTA PELÍCULA.

En total, There Will Be Blood y No Country… reciben ocho nominaciones cada una, Michael Clayton y Atonement reciben siete y Juno cuatro.

¿La gran ignorada? Into The Wild, de Sean Penn. Sólo una nominación: el veterano Hal Holbrook como actor de reparto. No hay nada para la adaptación del libro, nada para el actor Emile Hirsch, nada para Sean penn como director, mucho menos como Mejor Película. Ni siquiera la canción “Guaranteed”, el laureado tema de Eddie Vedder que sí le valió un Globo de Oro. ¿Demasiado deprimente? ¿Las posiciones políticas de Penn? Porque tampoco fue que hizo mal en la taquilla del norte, por lo visto. Quién sabe… quizá SI VIÉRAMOS LA PELÍCULA…

También se esperaban nominaciones para Denzel Washington y Russell Crowe por American Gangster, quizá una para su director Ridley Scott, pero nada. Si pudiéramos al menos VER LA PELÍCULA… La lista de ignorados continúa: James McAvoy y Kiera Knightley en Atonement; Catherine Keener en Into the Wild; el mismo Josh Brolin en No Country For Old Men Hasta Zodiac, la película de David Fincher que yo cada vez más estoy tentado a volver a ver en esperanza de que vea lo que María Eugenia Niño de celuloide.net, el amigo John Manuel Silva y tantos otros vieron que yo no, ha logrado que algunos críticos clamen injusticia, tanto por ignorar a Fincher como director y a Robert Downey, Jr., como actor.

Y estoy seguro que muchos lamentamos que Postales de Leningrado no lo lograra. Yo sé que lo que les digo, a nosotros nos empavaron desde que ignoraron Secuestro Express.

No es un secreto que muchos están preocupados por el destino de la transmisión de la ceremonia, pautada el 24 de febrero por CBS en EE. UU., por TNT en Latinoamérica y Venevisión en Venezuela, debido a la huelga de los escritores. Muchos artistas –como Tom Wilkinson y Viggo Mortensen– ya dijeron que no cruzarán las líneas de protestas para asistir a la ceremonia, aunque Mortensen es optimista y cree que la huelga se levantará antes de ese día. Ciertamente, el acuerdo que llegaron los productores con el Sindicato de Directores de América es motivo de esperanza. Amanecerá y veremos, ¿no?

Bueno, mientras tanto por estos lados, a esperar, y a ligar que estrenen estas películas. Mientras, corro a alquilar Michael Clayton.

Revisa la lista completa de nominados al Oscar en la página oficial de los Premios de la Academia.

Next Page »